Festival de San Sebastián 2012 Toma 2: El día de las extrañas parejas (y algún que otro trío)

El Kursaal deslumbrante  en su 60ª Edición / Fotografía Susana Sanz ©

Esta mañana hemos amanecido con apenas dos horas de sueño en nuestras carnes morenas. En cualquier otra circunstancia eso sería algo dramático pero como suele decir el refranero popular “sarna con gusto no pica”. Y es que estamos en el segundo día de festival y hay que aprovechar cada momento a tope, ya habrá tiempo de descansar otro día, otra semana, otro mes, otro año. Hoy el cielo está cubierto pero la temperatura es agradable, a diferencia de ayer que tuvimos una jornada totalmente veraniega rozando los treinta grados y con un sol de justicia. Según los lugareños estos cambios son habituales aquí, así que habrá que estar prevenido para la semana que viene, en la que anuncian un clima más adverso. Aunque por aquí dicen que en San Sebastián nunca hace mal tiempo…

Si habéis leído nuestro artículo anterior y habéis pensado que somos unos ansias, tenéis toda la razón. Cuatro películas entre pecho y espalda el primer día no está del todo mal y es que hemos empezado a tope, queriendo ver todo lo posible lo antes posible. Por fortuna, San Sebastián es un sitio perfecto para emplazar un festival de cine. Un clima muy benigno, una ciudad preciosa (si no habéis venido no sé a qué estáis esperando), instalaciones muy cómodas para la prensa y sobre todas las cosas, un ambiente en el que se respira cine por los cuatros costados. Es difícil de explicar con palabras pero todo el mundo se involucra, te ayuda, se interesa y las proyecciones para el público se llenan con mucho tiempo de antelación. No os podéis imaginar cómo estaba ayer la alfombra roja del Kursaal con las galas de Argo, con Ben Affleck y Allan Arkin, y sobre todo con el equipo al completo de Blancanieves. Simplemente espectacular.

Al Photocall en la Zurriola acudieron su director, François Ozon, Juan Mayorga, guión de la obra en que está inspirada la película, el actor que interpreta a Germain el profesor, Fabrice Luchini y el productor de «Dans la maison» / Fotografía Susana Sanz ©

La segunda jornada ha sido algo más ligera que la anterior porque nuestro planning incluía inicialmente sólo tres películas. Esta mañana hemos visto a primera hora Dans le masion de François Ozon y por la tarde le echaremos el ojo a dos películas a las que tenemos muchas ganas, Blancanieves y la nueva de Fernando Trueba, El artista y la modelo. Entre medias, asistiremos a la entrega del premio Donostia a Oliver Stone y John Travolta, así que como véis nos lo vamos a tomar con tranquilidad por la mañana y esta tarde tendremos una agenda más apretada.

Fabrice Luchini (protagonista), y Eric Altmayer (productor) posando en el photocall de la Zurriola / Fotografía Susana Sanz ©

Metidos ya en harina, Dans la maison es la primera película del día y es un buen antídoto para no quedarte dormido porque no deja mucho respiro al espectador. Está dirigida por François Ozon, del que sé poquitas cosas (lo siento chicos pero tengo muchas lagunas cinematográficas) aparte de La piscina y Potiche . Dans la maison me provoca reacciones contradictorias a la vez desconcierto y a la vez admiración. Se trata de una película muy bien construida en todos los aspectos, que narra la relación entre un profesor de instituto y uno de sus alumnos. El profesor descubre en una de las redacciones del chaval un extraordinario talento para la escritura cuando éste le pasa, a modo de serial, sus relatos cortos en los que describe su relación con su mejor amigo Rapha.

Un divertido y eufórico Fabrice Luchini, durante el photocall celebrado en la Zurriola / Fotografía Susana Sanz ©

Esta pequeña novela por entregas se convierte en una obsesión para el profesor y pasa de ayudar puntualmente a su alumno a orientarle para convertirle en el escritor que él nunca fue (y a la vez engancharse a la historia que le cuenta). Sin embargo, los primeros episodios inocentes y banales que tienen como protagonista a la familia de su amigo Rapha irán dando paso a una historia más morbosa e insana que irá cambiando gradualmente los roles de maestro y alumno. Dans la maison provoca el interés del espectador al crear un duelo de escritores entre el profesor y alumno que cambia de tornas según transcurre el metraje, pero es más profunda en su planteamiento, ilustrando de una manera didáctica el proceso de creación literaria y el conflicto intergeneracional y el legado que se deja a los jóvenes.

El actor protagonista de la película, Fabrice Luchini, y el director, François Ozon, durante la rueda de prensa celebrada en el Kursaal / Fotografía Susana Sanz ©

Aunque se aproxima de manera muy a distintos temas interesantes, lo que llama la atención es  el personaje de Claude, un inquietante Ernest Umhauer, que pese a su apariencia angelical destila un aire de adolescente fatal y perturbador que enamora a la cámara. El resto del reparto está también enorme, desde Fabrice Luchini como el profesor que cree haber encontrado a un nuevo genio de la literatura y se inmiscuye más de la cuenta en el peligroso juego que sigue su pupilo, hasta una Kristin Scott-Thomas que se maneja con soltura en francés y nos brinda otro papel estupendo como desanimada galerista del arte más bizarro. De la necesidad del arte y su relación con la realidad es de lo que habla esta pieza de relojería, un arte convertido en forma de vida para el profesor y un arte lúdico que es el que representa el adolescente.

Juan Mayorga (autor de la obra en la que se basa la película) atendiendo a prensa en el Kursaal / Fotografía Susana Sanz ©
Fabrice Luchini atendiendo a los medios en la sala de prensa del Kursaal / Fotografía Susana Sanz ©

Al photocall y posterior rueda de prensa acudieron el director, François Ozon, el actor que interpreta a Germain el profesor, Fabrice Luchini y Juan Mayorga, el dramaturgo madrileño autor de la obra de teatro en que se basa esta cinta, El chico de la última fila. Las preguntas se centraron sobre todo en el proceso de adaptación a la pantalla grande y en el juego entre la realidad y la ficción que se establece entre los personajes centrales pero el protagonismo se lo llevó Fabrice Luchini, bastante pasado de vueltas y muy parlanchín, y que defendió a capa y espada la identidad europea frente al mercantilismo de Hollywood.

John Travolta, Oliver Stone y Benicio del Toro triunfantes tras su llegada al photocall de la Zurriola / Fotografía Susana Sanz ©

De un photocall y rueda de prensa a otra, ésta con mucha más expectación y público asistente. Y la ocasión no era para menos porque venían Benicio del Toro, John Travolta y el director Olivert Stone para presentar Salvajes. Con la sala de prensa abarrotada, tengo que decir que el encuentro con los periodistas fue bastante soso y pese a tener a estos «monstruos» del cine actual el turno de preguntas fue bastante flojo. La conversación giró sobre todo sobre el consumo de drogas, del cual Stone es partidario de su legalización y  las nuevas formas de violencia que surgen tras la guerra de Irak, teniendo como escenario países como Colombia o México. Stone afirmó que el premio Donostia «es muy especial para él» y recordó la primera vez que llegó a la capital donostiarra presentando Salvador.

Actores y director de «Savages» tomando posición tras su llegada al photocall en la Zurriola momentos antes de la rueda de prensa que tendría lugar en el Kursaal / Fotografía Susana Sanz ©
El actor John Travolta entregado a su público durante el photocall en la Zurriola / Fotografía Susana Sanz ©
Benicio del Toro a su llegada al photocall de la Zurriola / Fotografía Susana Sanz ©

Por su parte John Travolta también agradeció al Festival este premio y afirmó sentirse conmovido por el caluroso y masivo recibimiento que tuvo al llegar ayer por la noche. Simpático y muy sonriente, Travolta recordó dos momentos decisivos en su carrera, como fueron su elección como Tony Manero en Fiebre del Sábado Noche y su posterior resurrección de la mano de Quentin Tarantino con Pulp Fiction. Podréis comprobarlo en las fotos pero el actor de 58 años parece de plástico y su look actual da un poquito de grima, con su piel tersa, su imponente presencia (mide 1,88) y su extraño y milimétrico corte de pelo (parece que se lo ha pintado su estilista con un rotulador, escuadra y cartabón).

Oliver Stone atendiendo a los medios durante la rueda de prensa celebrada en el Kursal / Fotografía Susana Sanz ©
Director y actor de «Savages» respondiendo a los medios durante la rueda de prensa en el Kursaal / Fotografía Susana Sanz ©
John Travolta momentos antes de responder a medios durante la rueda de prensa celebrada en el Kursaal / Fotografía Susana Sanz ©

La anécdota vino cuando un periodista del Caiga quien caiga argentino le inquirió para una pregunta. El reportero le comentó que era un ferviente admirador suyo y que había visto todas sus películas desde Fiebre, a excepción de una que sólo había podido ver durante 20 minutos. Travolta, henchido de orgullo, le pregunto cuál era y el argentino le replicó Battlefield Earth, ese esperpento de ciencia ficción escrito por el fundador de la cienciología que fue un fracaso absoluto. A Tony Manero se le cambió la cara… Por su parte Benicio del Toro se mostró bastante seco y tajante en sus respuestas y supimos que está iniciando su carrera como director, en concreto con 7 días en La Habana, que se proyecta también estos días en San Sebastián.

La actriz Aida Folch y Fernando Trueba , director de «El artista y la modelo».

Con relativa expectación esperábamos El artista y la modelo, la nueva película de Fernando Trueba. De vuelta al teatro Principal y pegándonos (casi) por conseguir una butaca, asistimos a la primera película en blanco y negro del día (la otra era Blancanieves), rodada en francés en un pequeñito pueblo llamado Céret y que continúa el arriesgado y a la vez vanguardista camino del director madrileño tras Chico y Rita. El artista y la modelo es una película bonita, cuidada, intimista y pausada, que explora la perenne búsqueda de la belleza a través del personaje principal, un anciano artista coetáneo de Cézanne y Matisse en el ocaso de su vida que vive retirado en un pueblo del sur de Francia en los lúgubres años de la ocupación nazi. Por casualidad, su mujer (Claudia Cardinale) le regala un soplo de vida en la forma de Mercè (Aida Folch), una muchacha que es acogida en su casa a cambio de posar desnuda para las obras del artista. Se trata de una reflexión sobre el paso del tiempo, la juventud y la madurez, la aventura de la creación artística y la belleza como objetivo de todo artista pero más allá de su empaque formal y su comedido formalismo, El artista y la modelo no emociona ni conmueve, se trata de un bonito envoltorio que no envuelve apenas nada y se queda en un contenido ejercicio estético para el deleite de espectador pero se deja la emoción en el camino.

Y de una película española rodada en blanco y negro a otra, con el añadido de que esta es muda. Se trataba del último pase del festival de Blancanieves en el Teatro Victoria Eugenia y no podíamos faltar a la cita con una de las cintas que más sensación ha causado en el inicio de esta edición. Como adelantamos ayer, este proyecto personal de Pablo Berger llevaba mucho gestándose y hay que decir que su apuesta le ha salido fenomenal. En estos tiempos rodar y poder estrenar esta rareza es más un milagro que otra cosa, aunque está claro que el éxito de The artist ha podido darle el empujón definitivo. Blancanieves como es lógico se inspira en la obra de los hermanos Grimm pero de acuerdo a su director es un cuento de muchos cuentos y se plantea como una revisitación en clave cañí. Sí, la película está ambientada en la Andalucía de los años 20, hay toreros y mantillas, enanos ambulantes, flamenco y coplas y un espíritu transgresor que cuenta con la complicidad del espectador. Tiene sentido del humor, ternura y es entretenida pero donde realmente destaca es en el aspecto formal, una verdadera delicia que aprovecha a fondo la fotografía en blanco y negro, un montaje atrevido y unas sutiles y metafóricas transiciones entre secuencias que dan una enorme fuerza visual. Por no mencionar la estupenda banda sonora y por supuesto las interpretaciones, destacándo a Maribel Verdú en su novedoso papel de mala hasta el tuétano. Desde ya vaticino que es una de las apuestas seguras para los premios y sería raro que no triunfara en alguno de los apartados del palmarés.

Se acaba el segundo día, acumulando aún más cansancio que el anterior… ¿tendremos más descanso mañana? Para acabar, un par de apuntes que me hago en el día de hoy:

¿Se puede permitir el lujo un festival de cine de esta categoría que no funcione el Wifi para la prensa?  No ha sido ni media hora ni una, durante toda la mañana no hemos podido acceder a este servicio para actualizar nuestras informaciones. Estos aspectos son los que debería cuidar la organización, pequeños pero a la vez importantes si quiere permanecer en la élite.

¿Cómo es posible que los periodistas en las ruedas de prensa hagan unas preguntas tan absurdas, poco inteligentes e ingeniosas? Da verdadero sonrojo comprobar como algunos periodistas no se lo curran y lanzan la primera pregunta que se les viene a la cabeza a los entrevistados, no sé si para lucir palmito o con verdaderas pero pobres intenciones periodísticas.

En fin, mañana espero contaros mucho más cine, por hoy hemos tenido bastante.

¡¡¡Saludos desde San Sebastián!!!

Artículo patrocinado por

Autor: Jordelgar

¿Qué puede ser mejor que disfrutar de una buena sesión de cine? Pues compartir con todos vosotros todo lo que tiene que ver con el séptimo arte, una de mis pasiones. Así que si queréis estar a la última, no os perdáis nuestro blog, ¡¡¡es un blog de película!!!

Un comentario en “Festival de San Sebastián 2012 Toma 2: El día de las extrañas parejas (y algún que otro trío)”

  1. Genial crónica Jordelgar perfectamente ilustrada con las fotografías de Funambulera.

    No puedo estar más de acuerdo con tus dos apreciaciones finales, especialmente en la referente a las preguntas de los periodistas en las ruedas de prensa. Yo le eché arrestos en un par de ellas y encima me tomé la molestia de preguntar en inglés cosa que Demi Moore agradeció encantada con una sonrisa. Antes de lanzarme a realizar la pregunta estuve varios minutos pensando que le preguntaría mínimamente interesante.

    La sensación que transmiten muchos periodistas es que:
    a) No están motivados con su trabajo y hacen las preguntas porque tienen la obligación de preguntar
    b) No se preparan las preguntas y se interesan (en muchos casos) por conocer la filmografía básica y detalles básicos de la vida del personaje al que entrevistan
    c) Como bien dices, hay much@ luce-palmito rimbombante y pedante que no pregunta otra cosa que, hablando en plata, chorradas que dan vergüenza ajena.

    Me alegro que otra persona haya llegado a la misma conclusión que yo sin haberlo comentado previamente.

    ¡Seguid haciendo ese gran trabajo!

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