Crítica de Green Lantern, un superhéroe con luz propia

Como en todos los órdenes de la vida, también en el mundo de los superhéroes hay clases. Para los más famosos como Superman, Batman o Spiderman no hace falta carta de presentación porque son sobradamente conocidos y sus películas arrasan en los cines de todo el mundo arrastrando tanto a los fans más fieles del personaje como al público en general. Sin embargo también existen superhéroes de segunda división, secundarios o digamóslo en términos más amables, no tan conocidos. Linterna verde forma parte de esta segunda categoría y tiene el hándicap de presentarse con muy pocas referencias en nuestra cartelera.

Adaptación del personaje de cómic creado en los años 40 por la editorial norteamericana DC Comics, Linterna verde no ofrece ninguna sorpresa. Como buena fórmula a la que Hollywood recurre una y otra vez, las películas de superhéroes cumplen a rajatabla una serie de patrones que empiezan a cansar al más pintado: el protagonista con diversos problemas o traumas emocionales, la consecución de los poderes de un modo accidental, el descubrimiento gradual de ellos con alguna anécdota humorística incluida, el romance con la chica guapa de rigor con la que existe algún conflicto, el enfrentamiento con el malo que también descubre sus poderes pero para hacer el mal… En fin, todo archiconocido y visto cientos de veces antes. Tan resabido que Warner no ha arriesgado mucho y le ha ofrecido la dirección al director neozelandés Martin Campbell, con un currículum especializado en películas de acción como La máscara del Zorro, Límite vertical o dos entregas de la saga Bond, Golden eye y Casino Royale.

Vista la avalancha de películas similares ¿qué es lo que diferencia a una película de otra dentro de este subgénero de superhéroes? Evidentemente, la manera de contarlo, el sentido del humor y por supuesto la diversión que nos pueda ofrecer. Si somos estrictos, Linterna Verde no tiene un gran guión (para ser honestos cumple los clichés tan puntualmente que molesta, aunque hay una escena muy destacable entre el protagonista y su chica sobre su identidad enmascarada que no hay que perderse) y las interpretaciones son bastante sosaínas (Ryan Reynolds es un actor bastante normalito, Blake Lively hace el eterno papel de damisela en apuros y Peter Saarsgard decepciona un poco como el friki al que unos poderes le conceden la venganza soñada) pero entretiene y nos evade durante dos horas, sus efectos visuales son estupendos y su falta de pretensiones y gravedad se agradece en una película ligera, fácil de digerir, honesta y perfectamente olvidable, estupenda para una calurosa tarde de verano.

Trailer oficial

Autor: Jordelgar

¿Qué puede ser mejor que disfrutar de una buena sesión de cine? Pues compartir con todos vosotros todo lo que tiene que ver con el séptimo arte, una de mis pasiones. Así que si queréis estar a la última, no os perdáis nuestro blog, ¡¡¡es un blog de película!!!

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