Crítica de Biutiful, intimista y lúgubre en Barcelona

Nos encontramos con el primer film de Iñárritu sin su guionista Guillermo Arriaga, fiel compañero en sus tres soberbios trabajos previos categorizados como “trilogía del dolor”, pero sigue contando con sus habituales compañeros de andanzas, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón formando un triplete cinematográfico espectacular. El realizador mexicano no se distancia mucho del intenso dramatismo de sus anteriores films, aunque en esta ocasión apostando por una única historia en lugar de los relatos entrelazados y por un único lugar en el que transcurre la acción: Barcelona

Nos encontramos con el primer film de Iñárritu sin su guionista Guillermo Arriaga, fiel compañero en sus tres soberbios trabajos previos categorizados como “trilogía del dolor”, pero sigue contando con sus habituales compañeros de andanzas, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón formando un triplete cinematográfico espectacular.

El realizador mexicano no se distancia mucho del intenso dramatismo de sus anteriores films, aunque en esta ocasión apostando por una única historia en lugar de los relatos entrelazados y por un único lugar en el que transcurre la acción: Barcelona.

Biutiful es la historia de un hombre, padre de dos niños, separado, con la habilidad de hablar con los muertos, que vive de negocios ilegales con inmigrantes en un barrio pobre de Barcelona y que al sentir el peligro de la muerte, lucha contra una cruel realidad y un destino que le da la espalda.

Se nos presenta una película intimista, de aspecto lúgubre y depresivo que nos transmite   la caída al vacío de un hombre que deambula entre la vida y la muerte con el único motor del tremendo amor que procesa hacia sus hijos. Una historia de vidas alternativas al límite, sucias, tristes y oscuras. Un relato de miserias cotidianas, que nos muestra una Barcelona diferente a la ciudad cosmopolita y moderna que estamos acostumbrados a ver.

El film aborda aspectos delicados de la condición humana como la redención, el sentimiento de culpa, la espiritualidad, la paternidad o el amor, y también aspectos delicados de nuestra sociedad actual como la trágica situación por la que pasan muchos de los inmigrantes que conviven con nosotros o la corrupción.

Bardem junto al cineasta mexicano

Iñárritu continúa en esta película el romance que mantiene con la temática de la muerte desde que comenzara su obra, con la novedad en esta ocasión de añadir elementos sobrenaturales, aunque para sobrenatural la actuación de Bardem que no parece de este mundo.

¿Hasta donde podrá llegar Bardem en sus interpretaciones? Si parecía inmejorable su oscarizada actuación en No country for old men y es capaz de ¿actuar? en Biutiful de semejante manera, deberían pensar en excluirle de los galardones a mejor actor en solidaridad con sus compañeros.

Bardem en un fotograma de la película

El papel de Eduard Fernández, como nos tiene acostumbrados, es también digno de mencionar, al igual que el de el niño (entrañable) y la niña, que por fin parecen niños de verdad y no niños que se pasan de listos o que parecen tontos como se nos muestran en multitud de ocasiones.

Cabe destacar el manejo de la cámara y la fotografía en esta película que le permite potenciar los sentimientos que nos transmiten los personajes. Es magnífica la secuencia , cámara al hombro, de la persecución de los mossos a los inmigrantes.

La ruptura entre Iñárritu y Arriaga supone que hayamos perdido, al menos en este film, algo de sorpresividad y originalidad en el guión, pero también se agradece una mayor pausa narrativa y un retrato más íntimo de los personajes, aunque en ocasiones pueda hacerse algo lenta y pueda hacer que se distraiga la atención del espectador que busque más acción.

Película de gran calidad cinematográfica en cuanto aspectos técnicos se refiere, con una historia bien estructurada e inteligente y un Bardem memorable, aunque debido a la trayectoria y a las expectativas que genera Iñárritu  podamos pedirle algo más.

Recomendable para interesados en tragedias humanas y sociales. Imprescindible para amantes y detractores de Bardem.  Abstenerse estómagos sensibles.

Autor: Mavesal

Apasionado del buen cine, del clásico o del actual, del asiático, del americano o del selenita… del que se hace con el corazón, del que te provoca emociones, del políticamente incorrecto, del que hace que te chirríen las meninges, del que sirve de terapia para el espectador... Adoro la belleza estética, la conjunción del cine con otras artes, el buen manejo de la cámara , el ars gratia artis y las propuestas honestas y sinceras que hacen de este arte lo que es.

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