Crítica de 127 HORAS, 93 minutos de emociones fuertes.

La primera semana de febrero se estrena en nuestros cines el último trabajo del realizador británico Danny Boyle( Trainspotting, 1996; 28 días después, 2002; Slumdog Millionaire, 2008; entre otras).

127 hours se trata de un drama basado en la historia real de Aron Ralston, un intrépido montañero norteamericano, que se hizo tristemente famoso porque en mayo de 2003, durante una escalada, en Utah, sufrió una caída. Tras varios días inmovilizado e incapaz de encontrar una solución, tuvo que enfrentarse a una dramática decisión.

La primera semana de febrero se estrena en nuestros cines el último trabajo del realizador británico Danny Boyle( Trainspotting, 1996; 28 días después, 2002; Slumdog Millionaire, 2008; entre otras).

127 hours se trata de un drama basado en la historia real de Aron Ralston, un intrépido montañero norteamericano, que se hizo tristemente famoso porque en mayo de 2003, durante una escalada, en Utah, sufrió una caída. Tras varios días inmovilizado e incapaz de encontrar una solución, tuvo que enfrentarse a una dramática decisión.

Nos encontramos ante un guión con una tremenda dificultad para poder dotarlo de vida en la gran pantalla. El 80% de la película se desarrolla ante una persona que no se puede mover, que está atrapado en el medio de la nada.
Aunque para mi gusto no sea la mejor película del señor Boyle, (tiene un limitado margen de mejora tras realizar Trainspotting y Slumdog Millionaire), si que nos encontramos con  su trabajo más personal y más arriesgado.

Al fin y al cabo se trata de la ardua tarea de describir y hacer partícipe al espectador de las emociones y los sentimientos de un protagonista que se encuentra en una situación extrema. Casi nada, vamos.

Y el cineasta británico consigue el objetivo de meternos en ese agujero, de hacernos sentir lo que el protagonista siente, de meternos debajo de su piel. Lo consigue  con unas magistrales dotes cinematográficas, que le transmite a la película una sensación de cine puro y duro y no la hace caer en un rollo pseudodocumentalista que hubiera sido tan fácil de realizar.

Podemos llegar a sentir el dolor, la impotencia, el deseo sexual, el frío, el miedo, la sed, las alucinaciones, la esperanza y el valor que puede ir experimentando el protagonista.
Dannyel Boyle nos estímula los cinco sentidos para que podamos llegar a empatizar al máximo con el malogrado montañero. Los recursos que utiliza, tal y como los primeros planos, el manejo de los flashbacks, la brillante forma de describir las ensoñaciones e ilusiones, un formato en ocasiones cercano al videoclip, rico en imágenes, sonido y color y una muy buena banda sonora.

Otro aspecto destacable de la película es la utilización de la videocámara por parte del personaje, que nos deja algún diálogo( se puede considerar otro personaje más de la película) memorable.

La interpretación de James Franco es sencillamente espectacular. Él es la película y la película es él. Se come a bocados el papel y no deja ni las migas. En ningún momento parece que esté actuando, en un papel tan dado a la sobreactuación y al histrionismo.

Este año James Franco co-presentará la gala de los Oscar junto a Anne Hataway. Quién sabe si no tendrá que cesar su labor de maestro de ceremonias durante unos momentos para ser uno de los galardonados. Sin lugar a dudas, méritos no le faltan.

Muy recomendable película para amantes de las emociones fuertes, con tolerancia al sufrimiento y  para los que busquen motivos para vivir. Recomendada también para mis amigos esquifo-escaladores.

Abstenerse claustrofóbicos, con o sin hematofobia

Autor: Mavesal

Apasionado del buen cine, del clásico o del actual, del asiático, del americano o del selenita… del que se hace con el corazón, del que te provoca emociones, del políticamente incorrecto, del que hace que te chirríen las meninges, del que sirve de terapia para el espectador... Adoro la belleza estética, la conjunción del cine con otras artes, el buen manejo de la cámara , el ars gratia artis y las propuestas honestas y sinceras que hacen de este arte lo que es.

4 opiniones en “Crítica de 127 HORAS, 93 minutos de emociones fuertes.”

  1. Jeje, ya me gustaría Iván…tienes que verla, que tu eres un machote y no creo que te desmayes.
    Pues si Ivett, es interesante ver como lo hace el director, convence al Sr.Tabernero para ir al cine.

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